We see ourselves in water. It is colorless, transparent, but we see a world of reflections and mistake it for the essence of water. Water’s transparency is invisible. What we see as water is captured light. Dazzled by our own reflection, we are confounded. Like the seemingly bent spoon in the water glass, water bends our perceptions. In a less scientific age, humans looked beyond the waters’ reflections for direction or a glimpse of the future. In our disenchanted world, we have lost what the ancients saw in water’s open fluidity, but they left us a fable of water’s reflective allure.

Not that long ago, the waters and woods were alive with naiads and nymphs. Mortals and immortals mingled and complicated each other’s lives. Narcissus, born from a river god and a nymph, was the most beautiful of boys. But something of the cold currents that conceived him had chilled his heart. His beauty touched all who saw him, while he remained untouched. Untouched, until he saw reflected in water a most beautiful vision.



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Somos un reflejo en el agua. El agua es incoloro y transparente, y lo que vemos en él es un mundo de reflejos que confundimos con su propia esencia. La transparencia del agua es invisible y lo que percibimos como agua es luz capturada. Nuestro propio reflejo nos deslumbra y confunde. Nuestras percepciones se ven distorsionadas, al igual que la apariencia de una cuchara doblada en el agua. En tiempos pasados, menos científicos, los humanos miraron más allá de las refracciones del agua en busca de una guía o visión del futuro. En nuestro mundo desencantado hemos perdido aquello que los antiguos veían en la continua fluidez del agua, sin embargo nos heredaron una fábula acerca de la atracción hacia el espejismo de éste.

No hace mucho tiempo, cuando los mortales y los inmortales cohabitaban la Tierra, vivían en las aguas y los bosques las náyades y las ninfas. Narciso, nacido de un dios del río y de una ninfa, era el más hermoso de los varones, sin embargo las corrientes frías que lo habían concebido le habían proporcionado un corazón helado. Su belleza era admirada por todo aquel que lo miraba, sin él jamás conmoverse por lo que lo rodeaba, hasta que un día vio reflejada en el agua la más hermosa de las visiones.



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